El baloncesto internacional volvió a perder una de las leyendas al conocerse el deceso del puertorriqueño José «Piculín» Ortiz. En la madrugada del martes 5 de mayo se produjo el fallecimiento del ex basquebolista luego de no superar la lucha contra un cáncer colorrectal diagnosticado a finales de 2023.
El baloncesto mundial había sido noticia recientemente cuando el brasileño Oscar Schmidt, quien tuvo durante años el récord mundial de puntos anotados y que había cumplido en abril 68 años falleció en la ciudad de Sao Paulo. Schmidt batallaba desde hacía 15 años con un tumor cerebral.
Con 49.973 puntos, Schmidt tuvo el récord mundial de anotación desde 2001, cuando superó a Kareem Abdul-Jabbar, hasta 2024, cuando le desbancó LeBron James. Disputó a lo largo de su carrera cinco Juegos Olímpicos, donde tiene el récord de anotación con 1.083 puntos.
Por su parte, el deceso de "Piculin" Ortíz, fue confirmado por la Federación de Baloncesto de Puerto Rico al informar que el exbasquetbolista permanecía internado en el Hospital Ashford desde el 1 de mayo tras sufrir una recaída. Al momento de su partida, Ortiz estuvo acompañado por su esposa, Sylvia Ríos, su hija Neira, familiares y allegados, según reseñó el diario Primera Hora de Puerto Rico.
Ortíz , fue una leyenda de dimensiones olímpicas. Había ingresado al Salón de la Fama de la FIBA en 2019. Compitió en cuatro Juegos Olímpicos (Seúl 1988, Barcelona 1992, Atlanta 1996 y Atenas 2004). El atleta, quien también tuvo una pasantía con el Jazz de Utah en la NBA, fue pieza fundamental del equipo nacional de su país que propinó la primera derrota en citas olímpicas a una selección estadounidense integrada por jugadores profesionales. Aquel histórico triunfo ocurrió en Atenas 2004, cita donde su leyenda alcanzó dimensiones definitivas.
Nacido en la localidad de Aibonito en 1963, Ortiz fue electo en el puesto 15 del draft de la NBA de 1987 por Utah, franquicia con la que disputó las temporadas 1988-1989 y 1989-1990.
«Piculín» también dejó una huella imborrable en la Liga ACB de España. Vistió la camiseta del CAI Zaragoza antes de saltar a la NBA y, a su regreso, militó en el Real Madrid, el FC Barcelona, el Festina Andorra y el Unicaja Málaga. Con el conjunto azulgrana ganó la Copa del Rey y fue subcampeón de la Copa de Europa. Además, jugó en Grecia para el Gymnastikos Larissas, el Iraklis Creta y el Aris de Tesalónica, equipo con el que conquistó la Copa Korac.
Tras su último juego con la selección nacional en Atenas 2004, Ortiz anunció su retiro con palabras que hoy resuenan como su legado: «Tengo mucho que agradecer al baloncesto, a todos los equipos de Grecia, España y de todos los sitios donde he jugado; a los aficionados y a toda la gente que me dio la oportunidad de aprender su lengua y su cultura».
El baloncesto mundial había sido noticia recientemente cuando el brasileño Oscar Schmidt, quien tuvo durante años el récord mundial de puntos anotados y que había cumplido en abril 68 años falleció en la ciudad de Sao Paulo. Schmidt batallaba desde hacía 15 años con un tumor cerebral.
Con 49.973 puntos, Schmidt tuvo el récord mundial de anotación desde 2001, cuando superó a Kareem Abdul-Jabbar, hasta 2024, cuando le desbancó LeBron James. Disputó a lo largo de su carrera cinco Juegos Olímpicos, donde tiene el récord de anotación con 1.083 puntos.
Por su parte, el deceso de "Piculin" Ortíz, fue confirmado por la Federación de Baloncesto de Puerto Rico al informar que el exbasquetbolista permanecía internado en el Hospital Ashford desde el 1 de mayo tras sufrir una recaída. Al momento de su partida, Ortiz estuvo acompañado por su esposa, Sylvia Ríos, su hija Neira, familiares y allegados, según reseñó el diario Primera Hora de Puerto Rico.
Ortíz , fue una leyenda de dimensiones olímpicas. Había ingresado al Salón de la Fama de la FIBA en 2019. Compitió en cuatro Juegos Olímpicos (Seúl 1988, Barcelona 1992, Atlanta 1996 y Atenas 2004). El atleta, quien también tuvo una pasantía con el Jazz de Utah en la NBA, fue pieza fundamental del equipo nacional de su país que propinó la primera derrota en citas olímpicas a una selección estadounidense integrada por jugadores profesionales. Aquel histórico triunfo ocurrió en Atenas 2004, cita donde su leyenda alcanzó dimensiones definitivas.
Nacido en la localidad de Aibonito en 1963, Ortiz fue electo en el puesto 15 del draft de la NBA de 1987 por Utah, franquicia con la que disputó las temporadas 1988-1989 y 1989-1990.
«Piculín» también dejó una huella imborrable en la Liga ACB de España. Vistió la camiseta del CAI Zaragoza antes de saltar a la NBA y, a su regreso, militó en el Real Madrid, el FC Barcelona, el Festina Andorra y el Unicaja Málaga. Con el conjunto azulgrana ganó la Copa del Rey y fue subcampeón de la Copa de Europa. Además, jugó en Grecia para el Gymnastikos Larissas, el Iraklis Creta y el Aris de Tesalónica, equipo con el que conquistó la Copa Korac.
Tras su último juego con la selección nacional en Atenas 2004, Ortiz anunció su retiro con palabras que hoy resuenan como su legado: «Tengo mucho que agradecer al baloncesto, a todos los equipos de Grecia, España y de todos los sitios donde he jugado; a los aficionados y a toda la gente que me dio la oportunidad de aprender su lengua y su cultura».