El esloveno Tadej Pogacar levantó el vuelo cuando frente a sus ojos apareció el mítico Tourmalet y expandió sus alas en pleno ascenso para ascender con la agilidad de un águila solitaria, coronando otra magnífica jornada que lo catapulta en la General Individual.
El capo del Visma volvió a demostrar por qué es considerado uno de los ciclistas más explosivos, ya que sorprendió a todos con un potente ataque cuando restaban cerca de 43 kilómetros para la meta, un movimiento que lodejó como ganador de la etapa y como líder parcial de la competencia.
El capo del Visma volvió a demostrar por qué es considerado uno de los ciclistas más explosivos, ya que sorprendió a todos con un potente ataque cuando restaban cerca de 43 kilómetros para la meta, un movimiento que lodejó como ganador de la etapa y como líder parcial de la competencia.
Después de una aceleración de su compañero de equipo mexicano Isaac del Toro, la estrella eslovena se fue solo en la entrada de La Mongie, a poco más de cuatro kilómetros de la cima del gigante pirenaico.
A distancia le siguió el otro principal aspirante al título, el danés Jonas Vingegaard, que fue perdiendo tiempo progresivamente y terminó la etapa a 2 minutos y 38 segundos de Pogacar, un golpe muy considerable en la lucha por este Tour.
Pogacar mantuvo un ritmo altísimo, seleccionando el grupo de cabeza y eliminando a numerosos aspirantes de la lucha por la victoria del día, pero su mejor momento llegó indiscutiblemente en el kilómetro 43 cuando escapó del pelotón junto con su compañero de equipo, Isaac del Toro, y Vingegaard.
