El último fracaso de Brasil en la Copa Mundial disputada en Norteamerica 2026, donde no pudo ni siquiera alcanzar la fase de semifinales ha tocado profundamente a la sociedad y los estamentos que rigen el primer deporte en la gran nación suramericana.
La irregularidad que viene presentando la Canarinha desde hace varios quinquenios que la ha llevado a descender en el ranking FIFA, tocó fondo con las multiples criticas de dirigentes, ex jugadores y hasta representantes del alto gobierno.
La irregularidad que viene presentando la Canarinha desde hace varios quinquenios que la ha llevado a descender en el ranking FIFA, tocó fondo con las multiples criticas de dirigentes, ex jugadores y hasta representantes del alto gobierno.
Todo ese llevó a reuniones de emergencias y a buscar fórmulas para que Brasil vuelva a ser dominante a nivel Mundial y que sus seleccciones sigan compitiendo al más alto nivel no solamente a nivel de la Conmebol sino en todos los torneos de FIFA, pero particularmente en los Mundiales.
Uno de los puntos algidos que se han tocado y hacia donde más se apunta la critica es la presencia creciente de extranjeros en los equipos de futbol del Brasileirao, que han restado oportunidades a figuras emergentes.
Por ello, la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) aprobó una reducción progresiva del límite de jugadores extranjeros permitidos en los planteles y partidos de la primera y segunda división del Brasileirão, una medida que entrará en vigencia a partir del 2027.
El objetivo principal de la medida es abrir más espacio para el talento local y fomentar la participación de futbolistas jóvenes brasileños, en especial los menores de 23 años. En la actualidad, los clubes tienen nueve cupos disponibles para contratar jugadores extranjeros.
La reducción gradual de extranjeros será de la siguiente forma:
La reducción gradual de extranjeros será de la siguiente forma:
2027: Máximo de 8 extranjeros.
2028: Máximo de 7 extranjeros.
2029: Máximo de 6 extranjeros.
2030: Máximo de 5 extranjeros.
INCENTIVO PARA SUB--23 LOCALES .
Además del recorte de cupos foráneos, la normativa exige que los clubes reserven de manera progresiva una cantidad mínima de inscripciones para futbolistas brasileños menores de 23 años (Sub-23), comenzando con 20 plazas en el 2027 y llegando a 25 en el 2030.