"El partido que nadie quiere jugar" fue para INGLATERRA
Nelson Altuve19 jul., 2026
En un partido de locos y con un marcador de tenis (6-4), la selección de Inglaterra se quedó con el premio menor: La medalla de bronce. Sin sus estrellas Jude Belligham y Harry Keane, en el once titular, la banda de los "Tres Leones" salieron furiosos arrasando en el primer tiempo con la armada francesa al asestarles cuatro goles en el primer tiempo y luego facturar dos más que les permitieron quedarse con el premio de consuelo.
Inglaterra que sufrió una derrota tan dolorosa como traumática en la semifinal ante Argentina, no regresa a su casa con las manos vacías. Es cierto que fue un partidazo, lleno de goles y emociones en las tribunas. Nada de aburrirse porque ambos brindaron un juego directo y sin amarres tácticos, donde los rivales se repartieron un tiempo para cada uno.
“El partido que nadie quiere jugar”. Esa es una de las tantas denominaciones (despectivas) que recibe el penúltimo encuentro del certamen. Esa sensación se notó sobre todo en la vereda de los galos, que mostraron exageradas falencias defensivas en el primer periodo.
Los cambios que hizo Didier Deschamps, para darle minutos a otros futbolistas, no resultaron. No era la mejor de las despedidas de los franceses a su entrenador, toda vez que el ciclo Deschamps llegó a su fin al cabo de 14 años, con un título del mundo (2018) y un subcampeonato (2022).
La selección inglesa, arrancó con mayor energía, con ganas de ganar. Y aquello lo demostró en los tres minutos, cuando Declan Rice puso el 1-0 luego de interceptar, avanzar y sacar un remate colocado. En los 18’, el zaguero Ezri Konsa anotó el segundo con un testazo ajustado, tras un córner de Rice.
Mientras tanto, Kylian Mbappé era el único que esbozaba alguna respuesta ofensiva para Francia. Solo en el primer lapso, tuvo a lo menos tres opciones. Bukayo Saka colocó el 3-0 en los 37’. El extremo del Arsenal anotó el gol 300 del Mundial 2026. En el tiempo añadido, apareció nuevamente Saka para un sorprendente 4-0. leones1.jpg39.83 KB
En el segundo tiempo, el duelo sufriría un cambio radical. Francia se acordó de su rótulo de potencia. Deschamps metió cuatro cambios de entrada, instalando un equipo más parecido al titular. En los 48’, se le dio por fin el gol a Mbappé, con un zurdazo, para el primer descuento.
Les Bleus se hicieron dueños del duelo. Bradley Barcola, uno de los que ingresó, convirtió en los 54’ para seguir estrechando las distancias. En los 66’, llegó el doblete de Mbappé, para alcanzar los 10 tantos en este Mundial, dos más que Lionel Messi, en la batalla de la Bota de Oro como el máximo artillero. El atacante del Real Madrid pasó a ser el goleador histórico de los Mundiales, con 22, uno más que la Pulga.
Un duelo que estaba casi sentenciado al descanso, tomó una notable incertidumbre hacia la recta final. Sin embargo, cierto alivio llegó para Inglaterra tras la sanción de un penal. En los 87’, ejecuta Saka y pone el 5-3. Faltaba más. Dembélé puso otro descuento. Y Jude Bellingham hizo un golazo para cerrar el set 6-4.