Ruta Mundialista 2026
MÉXICO Estuvo a la altura de PORTUGAL, mostrando un nivel superior al que muchos esperaban
Nelson Altuve
29 mar., 2026
La selección de Selección de fútbol de México firmó un empate sin goles ante Selección de fútbol de Portugal en la fecha FIFA de marzo, En el estadio y renovado en un compromiso que dejó una lectura clara: el equipo mexicano mostró dos caras, pero terminó compitiendo con carácter ante una potencia europea.
Durante gran parte del encuentro, Portugal impuso condiciones con mayor control del balón y profundidad, liderados por figuras como Bruno Fernandes, mientras México sufría para generar peligro en el último tercio.
Sin embargo, el guion cambió en el tramo final.
EL GIRO DEL PARTIDO
En los últimos 20 minutos, México elevó su nivel de forma notable. La entrada de Orbelín Pineda —a quien muchos aficionados identifican por su apodo “Hormiga”— le dio otra dinámica al mediocampo: más movilidad, mejor circulación y claridad en la generación ofensiva.
A partir de ahí, el equipo comenzó a construir jugadas colectivas que terminaron en llegadas claras de gol, mostrando una versión mucho más agresiva y asociativa.
Jugadores como Hirving Lozano aportaron desequilibrio por las bandas, mientras Santiago Giménez se convirtió en referencia en el área, generando preocupación constante en la defensa portuguesa. Asimismo, Luis Chávez fue clave en la distribución y recuperación, sosteniendo el impulso ofensivo en el cierre del partido.
UNA MEJOR VERSIÓN AL FINAL
México no solo equilibró el trámite, sino que terminó dejando mejores sensaciones en el cierre, con intensidad, presión alta y una propuesta más clara. Aunque faltó contundencia para reflejarlo en el marcador, el equipo mostró argumentos futbolísticos importantes.
CONCLUSIÓN
El empate ante Portugal deja una doble lectura: por un lado, aspectos por corregir en el funcionamiento inicial; por otro, una reacción que ilusiona.
México demostró que, cuando encuentra sociedades y ritmo, puede competir de tú a tú contra selecciones de alto nivel. Ese cierre de partido puede ser la base sobre la cual construir de cara a los próximos compromisos.